PREGUNTAS MÁS FRECUENTES

Pregunta siempre sobre los productos a las compañías a las que se los compras. Pregúntales qué es lo que hacen en la práctica para asegurar que se paguen precios justos y se respeten unas condiciones de trabajo decentes. Únete a “comercio justo” o una campaña de comercio justo en tu país. Comparte tus opiniones con amigos, compañeros y responsables políticos. Compra productos de comercio justo siempre que sea posible. Pide a las tiendas que provean productos de comercio justo. Difunde el mensaje entre tus amigos, compañeros, familia y colegas dentro de las organizaciones a las que pertenezcas.

No, porque significaría que los trabajadores de las plantaciones o pequeños agricultores serían expulsados fuera del mercado. En algunos casos muy especiales, como cuando ha habido casos particularmente serios de violación de derechos, sindicatos o pequeñas organizaciones de agricultores podrían convocar un boicot de los consumidores a corto plazo, pero esto es poco frecuente. Sin embargo, si no puedes comprar fruta con certificación de Comercio Justo, les pedimos a los consumidores que presionen a las compañías vendedoras de bananos para que sean transparentes sobre las condiciones sociales, económicas y medioambientales en sus cadenas de suministros y que evolucionen hacia unas prácticas de producción y comercio más justas. Si las compañías no están dispuestas a dar la información suficiente o se muestran negativos hacia los cambios propuestos, podemos elegir comprar los bananos de otros países o compañías en las que creamos que las condiciones de aquellos que hacen la mayoría del trabajo para producirlas son mejores.

Si, desde 1998, ocho de las convenciones internacionales de trabajadores más básicas tienen que ser respetadas por todos los miembros de las Naciones Unidas, sin tener en cuenta que su gobierno lo haya ratificado o no. Estas convenciones incluyen:

  • Libertad de escoger un empleo
  • Respeto de la Libertad de asociación y derecho de negociación colectiva
  • Prohibición del uso de trabajo infantil
  • Una jornada laboral no excesiva
  • No a las prácticas discriminatorias, incluyendo un sueldo igual para hombres y mujeres.
  • No se permite el acoso o trato inhumano

Puedes leer la lista completa de convenciones en labourstart.org Una larga lista de otras estándares internacionales importantes de los trabajadores han sido ratificadas por muchos países exportadores de fruta tropical. El problema es la falta de la aplicación de algunas de estas leyes internacionales por los gobiernos (pero no solamente en los países productores).La Organización Internacional de Trabajadores de las Naciones Unidas todavía no se ha visto obligada por los gobiernos miembros a aplicar sanciones efectivas a los países que no cumplen con esta legislación internacional.

La falta de aplicación de la legislación internacional y nacional para proteger los derechos de los trabajadores puede ser debida a la falta de recursos humanos y financieros para hacerlo o, más frecuente en países exportadores de fruta tropical, por una falta de voluntad política. En algunos países la voz de trabajadores organizados es ignorada o los servicios del gobierno están corruptos. Algunas compañías de fruta tienen conexiones cercanas con gente en los gobiernos, a los que persuaden para que no apliquen la ley correctamente, o los gobiernos eligen interpretarla según su propio criterio, como en el caso de Costa Rica. En países con sindicatos débiles o no independientes, la voz de los trabajadores no es escuchada por los patrones o los gobiernos. Un problema incluso más serio ocurre en un país como Guatemala, donde organizaciones criminales o paramilitares controlan regiones enteras y los servicios gubernamentales no pueden operar de una manera efectiva. Aquellos que alzan sus voces para denunciar esta situación ponen en peligro sus vidas; algunos son asesinados por este motivo.

En los países productores los bajos estándares son a menudo responsabilidad de los gobiernos y las compañías de fruta, a veces actuando en conjunto. Sin embargo, el precio que muchas compañías de fruta paga por los plátanos y, cada vez más, el de los compradores de enormes supermercados internacionales de los países consumidores, es demasiado bajo para aquellos productores que quieren activamente mejorar sus estándares y seguir en el negocio al mismo tiempo. A lo largo, entonces, somos nosotros, son los consumidores quienes jugamos un papel fundamental, gracias a nuestra posición relativamente fuerte en esta cadena. Será gracias al acceso de información, nuestra voluntad para actuar de acuerdo con esta información – utilizando nuestro poder de consumidor y nuestro papel de ciudadano responsablemente – que podremos ayudar a trabajadores asociados y mejorar los estándares de los agricultores.

 

La mayoría de los consumidores europeos están pagando relativamente poco dinero por fruta tropical del otro lado del mundo porque el coste real de producción no está incluido en los precios convencionales a lo lago de la cadena. La presión de las compañías a la baja y ahora también de las cadenas de supermercados, ha conseguido un precio tan bajo. Hasta ahora, estas compañías no se han encontrado bajo ninguna presión para reconocer que estos costes necesitan estar incluidos en los precios a lo largo de la cadena. En la mayoría de los casos, esto significa que los productos de Comercio Justo, donde un precio mínimo es calculado en base al coste real de la producción de un producto social y medioambientalmente responsable, es más caro.