EL COMERCIO JUSTO

Windward Islands bananas

El comercio justo es un método de comercio con el fin de proporcionar apoyo directo y efectivo para los productores marginados de países en vías de desarrollo en África, Asia y América Latina. Durante más de 50 años, el comercio justo ha sido una manera eficiente de mejorar las condiciones de trabajo y de vida para agricultores a pequeña escala y artesanos a lo largo del mundo en desarrollo. Las bananas han sido comercializadas alternativamente desde los años 80. Las primeras bananas etiquetadas como pertenecientes al Comercio Justo fueron vendidas en 1996.

Las bananas simbolizan ahora los logros (y también los retos) de la certificación del comercio justo y son ahora unos de los productos comercializados justamente más vendidos con cuotas de mercado que oscilan entre el 10 y el 50% en varios países Europeos. Los precios mínimos pagados por las bananas de comercio justo han salvado a miles de pequeños agricultores de haber sido expulsados del mercado. La prima de Comercio Justo también ha conllevado beneficios tangibles para estas comunidades agrícolas.

La mayoría de las bananas comercializadas bajo el comercio justo, así como las piñas u otras frutas tropicales llevan el Sello de Comercio Justo usada por Fairtrade International (FLO). El Comercio Justo es un programa de certificación de productos que ha experimentado una enorme popularidad en los últimos 15 años pero también ha sido sujeto a críticas – ver Certificación. Asimismo hay un número de organizaciones de comercio justo establecidas conforme a los criterios de Comercio Justo, o yendo incluso más allá, que no usan el Sello de Comercio Justo en sus productos.

Los 5 principios básicos del comercio justo son:

  • Pagar un precio justo – Los productores obtienen un precio justo, que cubre los costes de la producción, de una vida decente y un beneficio razonable.
  • No al trabajo infantil – El trabajo infantil en todas sus formas está prohibido – sobre todo cuando daña la educación del niño o su salud física y desarrollo mental.
  • Condiciones de trabajo decentes – Los trabajadores en las plantaciones, granjas, plantas de procesamiento y otros negocios trabajan en condiciones seguras y reciben un salario digno.
  • Sostenibilidad medioambiental – Los agroquímicos dañinos y los OGMs están excluidos del sistema del comercio justo. Además, se apoyan aquellas técnicas de producción que preserven valiosos ecosistemas y protejan la salud de tanto productores como consumidores.